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martes, 3 de noviembre de 2009
Calaverita
¿Después de muertos seguiremos enfermos?, contagiados de la peste que arrastramos en la vida. Y cuando al fin escapamos a este mundo en busca de un beso, de un conejo o de un rinoceronte con alas verdes, también nos encontremos irremediablemente con la peste. ¿Nos curaremos poco a poco tal cual nos enfermamos de vida?, o ¿será rápido cómo arrancarse un curita?, o simplemente será como despertar de un mal sueño sintiendo que seguimos soñando.
lunes, 30 de marzo de 2009
La ciudades y la memoria 1.
Partiendo de allá y andando tres jornadas hacia levante, el hombre se encuentra en Diomira, ciudad con sesenta cúpulas de plata, estatuas de bronce de todos los dioses, calles pavimentadas de estaño, un teatro de cristal, un gallo de oro que canta todas las mañanas en lo alto de una torre. Todas estas bellezas el viajero ya las conoce por haberlas visto también en otras ciudades. Pero es propio de ésta que quien llega una noche de septiembre, cuando los días se acortan y las lámparas multicolores se encienden todas a la vez sobre las puertas de las freidurías, y desde una terraza una voz de mujer grita: !uh¡, se pone a envidiar a los que ahora creen haber vivido ya una noche igual a ésta y haber sido aquella vez felices.
Italo Calvino.
Italo Calvino.
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